Único e irrepetible, fue como calificó la ojibella Ana María Lomelí, la imagen y obra del fallecido cantautor mexicano Juan Gabriel, cuya obra confesó la periodista, también trascendió en diferentes generaciones de su propia familia. El genio de la música en español realizó temas de todos los géneros pero también fue un pilar importante para la música mexicana con Mariachi, aunque como lo dijo Ana María, con otro estilo, muy diferente a aquellos que al lado del Mariachi, presumen del caballo y la pistola.Más
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El pensamiento interno en la comunicación ha quedado como un punto secundario y hasta insignificante ante la importancia que se le ha brindado al pensamiento externo que está envuelto de una línea editorial, un límite censurador y sobretodo un guión de interese creados, en donde muchos comunicadores desde hace tiempo tienen una actuación robótica y alimenticia de un pensamiento direccionado, es por eso que la Inteligencia Artificial en la lectura de noticias, con la imagen virtual semejante a un conductor televisivo humano y hasta con apariencia atractiva, en primera instancia resulta funcional para los amos de la nota manipulada, pero no para el espectador inteligente, analítico, cada vez más crítico y con disposición al debate que se mantienen presentes, como una constancia, de que si bien es cierto existen nuevas formas evolutivas de comunicación, aunque de manera minoritaria, también existen espectadores evolutivos y preferentes a la idea sensorial real que al precepto máximo insensible y manipulado. Más enwww.somoselespectador.blogspot.com
ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.- Una programación que podría ser aprovechada en una televisión de entretenimiento social, informativa, innovadora y de potencialidad humana con amenidad inteligente, resulta lo contrario para los canales estelares de cobertura nacional, que han montado una jaula que encierra a la miseria humana perfumada sin dignidad. En un mismo frasco han atrapado a los oportunistas que llegan como grandes estrellas sin serlo, a nuestro país, y a la deteriorada esfera farandulera que han ejemplificado que ser famoso no es lo mismo que tener talento o ser artista. El reality show de Televisa denominado La Casa de los Famosos ha mostrado entre camas mal tendidas, a la verdadera miseria humana, que por aparecer en un televisor o ser hijos de influyentes empleados de la televisora o amantes de flamantes padrinos, han podido llegar a ser amigos de poderosos delincuentes, ocupar lugares de representación popular, ser estafadores impunes o cobrar a alto precio su conducta prostitutiva y darse el lujo de ser tremendos infelices sin importarles ser padres de familia. Aquellos que lejos de sus preferencias sexuales que son respetables, sufren la angustia de la no autoaceptación y la distorsión de valores, son los que se refugian en una burbuja a la cual invitan a los espectadores a prevalecer el mayor tiempo posible del día, y que no son un punto ilustrador del estado de podredumbre dispuesto al alquiler a base de la dignidad humana convertida en un verdadero infierno parasitario en donde las minorías quieren engañar a las amplias mayorías de que la calidad de vida se basa en una alberca y en tener ganancias que solamente deben ser materiales. La evolución de los medios de entretenimiento aunque no la calidad de su comunicación, han quitado casi todos los grados de importancia a un antiguo Big Brother que hoy en día, abarca al televidente que no tiene más alternativa que la televisión convencional a falta de recursos económicos y protección estatal para gozar de otras opciones.